Toda letra tiene dos caras (o mas…)

Mayo 23, 2009 at 8:04 pm (análisis, letra, musica) (, , , , , , )

Toda canción tiene al menos dos caras, la primera es la que “vemos” cuando escuchamos o leemos por primera vez una el tema. La segunda es la que es revelada cuando tenemos la oportunidad de estudiar, si se permite la expreción, el material junto con el contexto es decir el autor, epoca, pais, etc. del mismo. Un claro ejemplo de esto es lo que sucede con la canción “Vientos del sur” del grupo Avalanch. Ahi va la letra contribución de musicas.mus.br:

Siento escapar mi vida
Que triste se va, triste termina
Intento olvidar tu gran herida
Que siendo mortal, es tambien mia

Tal vez podre
Algun dia surcar otra vez
Tu cuerpo de mujer

Te siento llorar
A escondidas
Mi alma sin ti
No es la misma

Atras estan los recuerdos, la brisa, el cielo y el atardecer
Veo al sol y la luna con temor por tu vida y en tu honor, di la mia
Quiero ver tu frio azul brillar como ayer

Vientos del sur
Traed tempestad
Que la mar
Mas fuerte se hara
Recuerda que ayer
Reinabas en paz
Sabes bien
Que sin mi
Aun puedes luchar

Te veo sufrir
Otro dia mas
No puedes huir
No puedes escapar

Mi reina azul pido a Dios
Un nuevo dia

Vientos del sur
Traed tempestad
Que la mar
Mas fuerte se hara
Recuerda que ayer
Su furia valdra
Para hacerles callar
Sabes bien
Que sin mi
Aun puedes reinar

Vientos del sur
Traed tempestad
Que la mar
Mas fuerte se hara
Recuerda que ayer
Reinabas en paz
Debes ser
Libertad
Libre como el mar

Antes de continuar leyendo, recomiendo a los lectores a formar su propia idea de la canción para un efecto mas contundente.Dando una primera leida, la canción parece hablar de un hombre, quizás un rey, que se ve forzado a morir dando su vida por su mujer, su reina, reina que es acechada por un enemigo. Esto es claro por fraces como “surcar otra vez, tu cuerpo de mujer”, “ayer reinabas en paz”, “en tu honor di la mía” y “no puedes huir, no puedes escapar”, el a su vez la anima a seguir reinando sin el, a seguir luchando. Todo esto nos da la idea de un reinado en el medioevo y un enemigo con todas las de vencer. Teniendo en cuenta por supuesto lo que es el contexto de este disco en lo que a canciones respecta, con temas como “Torquemada”, “Cid”, “Cambaral” y “Pelayo”. Aun asi ante este aparente perfecto analisis, quedan un par de misterios sin resolver, por ejemplo cuando dice “quiero ver tu frío azul, brillar otra vez”, o “mi reina azul”, o el mismo nombre de la canción: “Vientos del sur”. En la letra dice que estos traerian tempestad, pero no queda claro el contexto de ello. Si acaso podríamos pensar que el contexto es fantastico y se refiere a un reinado de hielo, y las tempestades son enormes despliegues de poder. Así y todo, la explicación suena un poco traida de los pelos y fuera de lugar.

¿Pero cual es el significado real de la canción? ¿Que otra cosa pudo haber querido decir el autor? Esto me fue referido por Kitos Durán, aunque no se como escucho el dato ni de donde. Lo unico que me dijo el fue esto: esa canción habla de Jacques Cousteau. Una vez oido esto todas las piezas, inmediatamente, caen en su lugar. Y la canción explota en nuevos significados mas profundos. Su reina azul es el mar, el enemigo es el hombre, ella no puede huir, no puede escapar, reinaba sin el, y ahora debería seguir haciendolo. El dedico, dio su vida estudiando, descubriendo y defendiendo a su reina. Leamos de nuevo esta parte a la luz de la nueva información:

Atras estan los recuerdos, la brisa, el cielo y el atardecer
Veo al sol y la luna con temor por tu vida y en tu honor, di la mia
Quiero ver tu frio azul brillar como ayer

Fantastico no es asi. Una vez que la canción queda abierta de esta manera, se transforma en una obra de arte, magistral. Cuando esto me fue referido, claro está, me pregunte como no lo había notado antes. Cuando siempre estubo delante de mis ojos. Claro no es lo mismo, escuchar la oración “quelamar” (que el amar, o que la mar) que leerla y sospechar que no se refiere a una mujer de verdad. Si no a una personificación del mar.

Espero qeu les halla gustado. Pueden dejar sus opiniones, y lo que es mas, si saben de otra canción como esta, es decir, con un doble rostro me encantaría la agregaran.

Saludos,
Leo

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Antología

Junio 24, 2008 at 7:54 pm (familia, historia, letra, musica, poema) (, , , , , )

Olor a carqueja y a te con limón,
alpargatas y un mate de sincero sabor.
Guitarra sabionda o cantante mejor.
Alfajor, chocolate, dulzor, ómnibus lleno,
verano, calor, rayas en un pantalón.
Pelota traviesa, cuerdas vibrando y canción.
Una mano atigrada nunca su cara tocó.

Oda fresca, estival inspiración.
Fichas que caen en el corazón.
Mentira, pequeña, grande traición.
-Despertare tarde ¿que horas son?-
“Ya son las dos” dijo el ladrón.

Tiene ojos de tierra, de dulce sabor.
Tiene mente serena, le gana al dolor.
-¿Que te robas ladrón?, ¿algo de valor?
-No me robo nada, pero tengo intención,
de robarme unos ojos de precioso valor.

Novelas, amigas, esgrimiendo al dolor,
tortas livianas, pruebas, tesón.
Un gigante blanco que por años luchó.
Mezquino y cobarde, pero no triunfó.

Perfecta armonía entre mujer y gorrión,
chingolo o golondrina o hasta un picaflor.
Gatito mimoso, locura total, chapotea
inocente entre risas y el mar.

Una letra escondida y melodía quizás.
Terremoto del alma de pronto acabar,
¿donde esta el jinete, donde su dolor?
Lo vieron ayer, hacia el oeste escapó.

Ladrón escapado, bestia invernal,
criminal de jardín como jinete que va;
y tomando algún rumbo, a un oscuro lugar.
Tanto dar vueltas, tanto deambular,
¿que está acechando como un animal?

Tiene mirada de acero, con temple y ardor.
Tiene un torbellino en el alma, multicolor.
Quiere tesoros ajenos, quiere locuras, dejar.
Tal vez este buscando donde descansar.

Ruiseñor astillado un rufián del amor,
que de robar ojos, el corazón olvidó.
Piedra negra, carbón, en un horno pasión,
cubriendo el camino de mundanal calor.

Miranda Sosa

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Cambios de contexto

Marzo 5, 2008 at 3:38 pm (historia, mudanza) (, , , , )

Fue en agosto que nuestro héroe se mudó, el lugar no era mucho, nunca lo fue, un pequeño monoambiente (3.25 m x 4 m) con un baño (1.25 m x 1.25 m) y kitchinete (no se como se escribe); ubicado en la planta alta de una panadería de barrio. Pequeño como era, supo estar lleno de sorpresas. Una vez que uno lograba acostumbrarse al intermitente traqueteo de las maquinas amasadoras, las noches no se pasaban tan mal. Pronto vendría sobre él el primer puaj. Este se presentó, como todos los puajs, de manera inesperada, no hace mucho, algunos meses quizás, que inspeccionando la casa durante un día de lluvia, descubrió que su techo, por entre las chapas de zinc mal encajadas y a través del zigzagueante cielo razo, una pequeña gotera hacía sentir su presencia detrás del ropero. Era una de esas noches en que las gotas de lluvia parecen no poder decidir entre caer al suelo o flotar en el aire. La gotera en si, no afectaba mucho, ni la ropa ni la vida ni su preciado descanso, bueno, al menos no esa gotera. Días después, mientras Leo disfrutaba de un sueño inducido por la arrítmica melodía de millones de pesadas gotas cayendo en la chapa sobre el, algo hizo que su placentero sueño se tornara en un pataleo demencial por sobrevivir, una lucha por entender la necesidad impuesta de nadar en la cama. Como puede uno salir de una bella pradera onírica para al segundo estar luchando instintivamente por sobrevivir. Cuando su cerebro comprendió la necesidad de despertar su cuerpo hace rato que había recibido el mensaje, y pateaba, braceaba y se retorcía como si de salvar la vida se tratara.

Cuando terminó de ganar conciencia, dejó de moverse y se quedó mirando al techo, un cielorraso de lambriz mal barnizado, con una sospechosa mancha negra en la que nunca había reparado, eso es, hasta ese momento. Su mente, comenzaba a preguntarse por que tanto frenesí, cuando de repente, desde la profunda obscuridad de su techo, desde esa mancha, ahora mas conspicua que nunca, cual una estocada de húmeda realidad, cual un causal de pequeñas gotas que tras recorrer cientos, miles de kilómetros decidían por una nimidad aliarse en complicidad contra el.

No pasó mucho para que se diera cuenta que este fenómeno no sucedía todas las veces que llovía, si no que sucedía mas bien cuando se daban ciertas condiciones climáticas concerniendo entre otras cosas, la dirección del viento y su velocidad. De ahí en mas, Leo supo que no podría simplemente dejar las cosas así, que su almohada y su colchón se mojaran era un lujo que no podía darse, de hecho, es un lujo que casi nadie querría darse. Corrió la cama de lugar – mañana tendré tiempo de buscar una solución- pensó, desde ese día en adelante dejaría cuando amenazara lluvia, un balde sobre la cama, sobre la almohada. Este es el primer puaj, pero un relato mas detallado de esta tertulia tomaría mas tiempo del que poseo.

El segundo, y mas peligroso, molesto e imprevisible puaj, llegó una noche en la que por fin el dueño de la panadería había logrado mover el horno de lugar para una habitación que se encuentra directamente debajo de la de nuestro héroe. Esto, no implicaría muchos problemas, si se había hecho un buen trabajo, y no algo a medias tintas. En el peor de los casos el piso del baño estaría un poco mas caliente y eso sería todo. En la primera noche, sintió un tenue olor a humo, se despertó a media noche, pensando que alguna corriente de aire traviesa había hecho que parte de las emisiones del horno entraran por su ventana, estiró su brazo, y con la torpeza característica de alguien que aun no está despierto, pero que tampoco esta dormido, cerró la ventana. Durante el transcurso de esa noche el olor y presencia del humo no solo no se disipó, si no que por el contrario, pareció agravarse. La noche siguiente fue lo mismo, y fue esa misma noche la que marco fin al misterio. Esa mañana cuando Leo se levanto, un poco incomodado por varias horas de respirar aire contaminado, se dirigió a su baño, allí, notó inmediatamente que el aire estaba mas enviciado que en el resto de la “casa” -como puede ser que esta habitación tenga tanto humo si la chimenea de la panadería comparte pared con la ventana de mi cuarto y no con la del baño- se preguntó. Ponderaba estas cosas, cuando de repente notó que la pared de la ducha contaba con un sospechoso y nuevo decorado. Tizne. El segundo puaj se había hecho manifiesto, Una rajadura en la pared una instalación lastimosa y despreocupada habá puesto en riesgo su vida.

Ni lento ni perezoso hizo saber su situación a su arrendador y espero que para esa noche el problema fuera no mas que una historia curiosa que contar a sus amigos. Un poco indignado en la noche de ese mismo día, descubrió que una instalación con plásticos y alambre estaba intentando dar terminó al problema. Despertaría 3 semanas mas tardes también con otra pesadilla, que le hablaría de víboras y venenos para hacerle despertar. Los plásticos habían fallado, hacía solo media hora que el panadero había encendido el horno y ya su casa estaba llena de humo -bendita pesadilla- pensó.

Había llegado la hora de mudarse.

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