La (verdadera) canción mas triste

Abril 14, 2008 at 1:49 pm (musica) (, , , )

Todos sabemos que la musica nos llega hondo, eso no es noticia. Hoy escuché un par de temas que quisieron tocarme el alma, y eso me puso a pensar. Cual creen ustedes que es la canción mas triste jamas escrita, o quizás las canciones mas tristes de la historia. Por favor dejen un comentario y vemos si compilamos el repertorio de un guitarrista entristesido. Cuando escriban el comentario aclaren nombre de la canción, grupo o solista y si la eligen por letra, música o ambos.

Piensa bien los temas antes de entrar a la parte de comentarios, o te sentirás inclinado a no pensar tanto y poner alguno que ya esté, en la lista, sobretodo porque ya hay algunos bastante tristes.

Saludos,

Leo

Permalink 5 comentarios

¿Nunca se preguntarón….

Abril 10, 2008 at 7:46 pm (chiste) (, )

…que hace un pollito de 400 kilogramos en la copa de un arbol?

Bueno, esto es lo que hace….Pollito 400kgs

Permalink 2 comentarios

La cena miserable

Abril 9, 2008 at 3:27 pm (poema) (, )

Hasta cuándo estaremos esperando lo que
no se nos debe … Y en qué recodo estiraremos
nuestra pobre rodilla para siempre! Hasta cuándo
la cruz que nos alienta no detendrá sus remos.

Hasta cuándo la Duda nos brindará blasones
por haber padecido …

Ya nos hemos sentado
mucho a la mesa, con la amargura de un niño
que a media noche, llora de hambre, desvelado …

Y cuándo nos veremos con los demás, al borde
de una mañana eterna, desayunados todos.
Hasta cuándo este valle de lágrimas, a donde
yo nunca dije que me trajeran.

De codos,
todo bañado en llanto, repito cabizbajo
y vencido: hasta cuándo la cena durará.

Hay alguien que ha bebido mucho, y se burla,
y acerca y aleja de nosotros, como negra cuchara
de amarga esencia humana, la tumba …

Y menos sabe
ese oscuro hasta cuándo la cena durará!

Cesar Vallejo

Una composición que en su momento me atrajo por oscura, pero que en realidad oculta un mensaje positivo, y que a la luz de la verdad cobra una nueva vida: “cuándo nos veremos con los demás, al borde de una mañana eterna, desayunados todos”. Un valle de lagrimas, una mesa vacía, en el salmo 23 se habla de una mesa llena y servida en el valle de la sombra profunda. ¿De que tipo de hambre estába hablando el autor?

Permalink Dejar un comentario

XXI Masa

Abril 8, 2008 at 5:01 pm (poema) (, )

Masa

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
«No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: «Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vió el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar…

Cesar Vallejo 10 de noviembre de 1937

Permalink Dejar un comentario

Tengo un corazón

Abril 7, 2008 at 5:27 pm (vida) (, , )

Tengo un corazón que es, como una pila de escombro. Un montículo inerte, trazo de un par de ilusiones que ya nadie mira con asombro. Hubo un tiempo en que quise ser feliz, reservar para mi un lugar especial. Otra palada mas de cal, bloque, arena. ¿Es posible rearmar una fuente luego de hecha jirones, juntar todas sus partes y hacerla vivir de nuevo? Mi corazón era así, como una fuente de agua cristalina, escurriendo sueños, deseos propios y no tan propios. Una fuerte correntada un torrente, un delirio de flores en el pasto, de sombras titilando. Una apretada fragancia a primavera y un tranquilizante correr de agua. Y llegaba el verano y todo era vida y fulgor, y venia el otoño y las hojas adornaban las mas quietas aguas. Y venía el invierno y parecía apagarse, quizás las aguas congeladas en algún lado estaban, pero la fuente aun era fuente y la primavera venía y esta comenzaba a latir, como un helado al sol se deshacía su frialdad.

Tengo un corazón que era, como una fuente, que vivía cada estación a su manera, y llevaba la cuenta de su propia belleza. Ahora contemplo triste el residuo húmedo de su actual estado. Y lo miro y lloro, y la miro y tiemblo. Si con el tiempo la tierra, quizás sea una colina, pasto flores y una niña llorando. Una tumba, un monumento, que no sea testigo de la gloria de antaño, no, sólo para mi. Cuanto dinero por un balde de escombro, cuanto pagas tu por las ruinas de una mente. Mi corazón es tierra y piedras en las palmas de un extraño. Y como tierra entre los dedos se desangra, y poco a poco vuelve a ella. Poco a poco muere, y lo veo y no grito, no puedo. Y desde mi prisión de cenizas, tan solo dejo escapar de vez en cuando una lagrima o dos, que queriendo evocar mi ida felicidad a veces caen en el lugar correcto, y corren por una vieja tubería, haciendo recordar aquellas primaveras en las que el agua como sangre corría por mis venas. Y por un momento hay calor, y trozos de roca recobran su color. Pero luego cae a tierra, junto a la tumba de mis amados, mis amigos, mis amores, junto al recuerdo de la brisa, la risa y una sonrisa. Cuanto dolor se necesita para hacer trizas las trizas de un corazón. Cuantos martillazos de la vida, cuantas vueltas de una cama, cuanto análisis del techo, cuantos zarpazos del adiós para trozar la razón.

Tengo un corazón que en primavera, comenzó a morir, y cada año un poco mas, mirando descubrí, que sus aguas cada día mas negras de ponían, que botellas y bolsas y mugre amanecían. Que en el fondo de su cuero negro musgo crecía. Tapando de a poquito cada instante cada risa. Que los niños no venían a jugar, que los pájaros no se querían posar, y menos bañar. Y que cuando fue verano ya era tarde. Y llego el invierno y el viento helado, y animales salvajes y vivaces mazazos de una o dos mujeres que no quisieron rey. La hostilidad mortal de la indiferencia, y algún ser querido que parece detestar. El recursivo meditar, tratar de encontrar una solución o una razón. Cual fue el pecado o el error, tal vez culpar a mi progenitor. Alzar al cielo todo mi dolor, cantar una canción que hable de todo el error. Como recobrar las piezas de una vida sin color.

Tengo un corazón que viaja, muerto, en un mar que es tormentoso. No hay asidero, no hay ya sol, solo belleza y furia todo en derrededor. Ya no hay por que gritar, ni intentar, ni siquiera sirve nadar. Tengo un corazón que no se puede despertar. De su impotencia va ceñido, como un cinto apretado a su pecho desnutrido. Impotencia que es fatal, como muerto en vida en las garras de un halcón rapaz. Tengo un corazón injusto como la vida, egoísta y lastimado, que alguna vez de vez en cuando late. Que alguna vez queriendo despertar hace arcadas con la vida, desechando la humildad, la paz y la bondad ¿Tengo un corazón?

Damián González

Permalink Dejar un comentario